“Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo: Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?” Juan 6:8-9
En manos de Andrés esos cinco panes y dos pececillos no eran realmente nada para tantas personas, pero en manos de Jesús alcanzaría para toda aquello multitud, se avecinaba un gran milagro por sólo entregar lo que tenían y esperar en Él a ver qué pasaba; conocemos la historia y cómo esos panes y peces fueron multiplicados.
Así mismo es con nosotros, cuando colocamos en manos de Jesús nuestros bienes, Él los multiplica.
En una ocasión tuvimos un ayuno en mi casa, al finalizar el ayuno íbamos a compartir un almuerzo, pero se agregaron personas que no esperábamos y lo que era suficiente para seis, ahora debía alcanzar para once, mi esposa comenzó a cocinar y oró pidiéndole a Dios que le multiplicara aquella comida, en ese momento mi hijo mayor escuchó una voz que le dijo “sal para que veas el milagro de Juan 6”, efectivamente la comida alcanzó para todos y aún sobró.
Amado Dios, en medio de la peor escases que podamos estar viendo, sabemos que Tú todavía haces milagros y que tendremos suficiente para nosotros y para compartir con otros, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Job 28:17
CUERPO Y ESPÍRITU
«El oro no se le igualará, ni el diamante, ni se cambiará por alhajas de …
Palabra sazonada con sal Génesis 41:11
DIOS HABLA HOY
«Y él y yo tuvimos un sueño en la misma noche, y cada sueño tenía su propio…
Palabra sazonada con sal Romanos 10:6
POR LA FE
«Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subi…