Palabra sazonada con sal Salmos 121:1

“Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro?” Salmos 121:1
En los momentos de apremio, cuando ya hemos probado de todo y nada ha resultado, en medio de nuestra desesperación miramos a nuestro alrededor, como tratando de encontrar de dónde asirnos, y en medio de esa angustia miramos al cielo, escudriñando, como esperando una señal y nos preguntamos: ¿De dónde vendrá mi socorro?, esa mano poderosa y presta a ayudarnos es la mano de Dios
Dice en salmos 94:18 “Cuando yo decía: Mi pie resbala, tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba”, no somos infalibles, ni estamos exentos de tener problemas, pero, a diferencia de aquellos que no conocen a Dios, nosotros tenemos de donde sostenernos, somos como el niño que cuando su pie resbala se aferra a la mano del padre, así mismo, nosotros nos aferramos a la poderosa mano de Dios, confiadamente, sabiendo que Él nos sostendrá.
Por donde quiera que vayamos y sea lo que pasemos, dice Isaías 43:2 “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”, así que usted puede estar confiado, las aguas de la desesperanza no le llegarán, el río de las tribulaciones huirá de delante de usted y los dardos de fuego del enemigo se estrellarán contra su fe y la poderosa mano de Dios vendrá en su auxilio.
Amado Padre, mis ojos sólo buscan de Ti para salir de las tribulaciones y problemas, porque tu Palabra es fiel y se cumplirá en mi, en el nombre de Jesús, amén. Dios te bendiga

Comparte este artículo

Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

Sigue leyendo

POR LA FE
«Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subi…

LO HEMOS CONOCIDO
«Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos ha…

CRISTOCÉNTRICO
«Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos; desde palacios de marfil te …