“Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre” Salmos 16:11
Para llegar a la presencia de Dios y tener ese gozo profundo, permanente y hermoso que hay a su lado, tenemos que seguir la senda que Él nos ha mandado.
Para poder saber cuál es la senda que Él tiene para nosotros, tenemos que ir a su presencia y escuchar.
Solemos ir a la presencia de Dios con muchas palabras, contándole miles de cosas que nos pasan, ponemos delante de Él a muchas personas por las cuales oramos, algunas veces le damos gracias o cantamos a Su nombre, pero no le damos oportunidad de que nos hable.
Tal vez pensamos que lo importante es que le hablemos, no recordando lo que dice Salmos 139:4 “Aun antes de que haya palabra en mi boca, he aquí, oh Señor, tú ya la sabes toda”.
No es necesario el mucho hablar, ya Él conoce, démosle la oportunidad de que nos hable.
Amado Padre, hoy no vengo a hablarte, sino a escucharte, hábleme, yo escucharé, amen.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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POR LA FE
«Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subi…
Palabra sazonada con sal Juan 17:25
LO HEMOS CONOCIDO
«Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos ha…
Palabra sazonada con sal Salmos 45:8
CRISTOCÉNTRICO
«Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos; desde palacios de marfil te …