Palabra sazonada con sal Salmos 18:35

“Me diste asimismo el escudo de tu salvación; tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido” Salmos 18:35
Maravilloso es Dios que nos ha dado no sólo un arma ofensiva para la lucha con las fuerzas del mal, sino también un arma defensiva, el escudo de salvación es para defendernos del enemigo, dice Efesios 6:16 “sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno”
La fe nos lleva a creer en Dios y sus promesas y con esa fe establecemos a nuestro alrededor un muro de protección espiritual que el enemigo no puede atravesar, cada dardo de fuego que el enemigo lance se estrellará contra el escudo de nuestra fe
Si lo creemos Su diestra nos sustentará, de su mano podremos asirnos para no caer, aunque resbalemos, dice salmos 3:3 “Mas tú Jehová, eres escudo alrededor de mí; mi gloria, y el que levanta mi cabeza”.
Amado Dios, gracias por ser mi escudo, por apagar cada dardo que el enemigo lance contra mí, grande es tu misericordia que te lleva a protegerme en todo momento, amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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