“En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos” Salmos 18:5
En medio de toda angustia siempre existe la posibilidad de clamar a Dios, Él escuchará nuestro clamor, su propia promesa nos lo hace saber por medio de Jeremías 33:3 “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”.
Por eso el salmista está seguro de la respuesta de Dios, porque sus oídos están atentos a nosotros y su promesa es responder y mostrarnos aún más de lo que le estamos pidiendo.
Las cosas ocultas son aquellas que Dios se reserva, pero que puede revelarnos, dice Deuteronomio 29:29 “Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley”, clamar a Dios con fe es tener la certeza de su respuesta y de que conoceremos cosas nuevas reveladas por Él.
Amado Dios, clamo a Ti sabiendo que me escuchas, muéstrame más de Ti cada día, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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DOS CAMINOS
«El camino de la vida es hacia arriba al entendido, para apartarse del Seol abajo.…
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GUERRA Y PAZ
«Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra. Que quiebra el arco, co…
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«Cuando aún estaba conmigo el Omnipotente y mis hijos alrededor de mí.» Job 29…