“Con mi voz clamé a Jehová, Y él me respondió desde su monte santo” Salmos 3:4
Clamamos cuando no soportamos ya una situación y apelamos a Dios, para que Su presencia y poder obren sobre dicha situación, pero no es un gemido o un grito de desesperanza, es una petición alarmante, pero confiada en que Dios escuchará y obrará, como la petición que le hizo Pedro a Jesús cuando se hundía en el mar, después de haber caminado sobre el agua
Leemos en Mateo 14:30 “Pero al notar la fuerza del viento, tuvo miedo; y como comenzaba a hundirse, gritó ¡sálvame, Señor!”. Note que el clamor de Pedro fue solo dos palabras, pero sentidas desde lo más profundo de su ser, confiado en que Aquel que le dijo que caminara sobre las aguas tenía el poder para llegar hasta él y rescatarlo, la respuesta de Dios viene siempre en el momento justo y, algunas veces en nuestros peores momentos.
Jeremías 33:3 dice “Clama a mí y yo te responderé y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”, así que al clamar no tenemos sólo la respuesta oportuna de Dios, sino que Él va más allá y nos muestra cosas de su parte para nuestro provecho, para nuestro crecimiento como persona y como creyente
En días pasados estaba orando y clamé por Venezuela, para que todo espíritu inmundo salga de esta tierra bendecida por Dios, y El Señor me mostró un muñeco dibujado sobre una hoja blanca, parecido a los llamados Pitufos, pero con los colores de la bandera nacional, en ese momento una gran mano arrancó la hoja y dejó una hoja en blanco, sobre esa hoja debemos nosotros trabajar, llevando La Palabra de Dios a todas partes y echando fuera toda trampa del enemigo.
Amado Dios, a ti clamamos en estos momentos de angustia, sabiendo que tú tienes una respuesta para nuestro país. Amén
Dios te bendiga
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Romanos 10:6
POR LA FE
«Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subi…
Palabra sazonada con sal Juan 17:25
LO HEMOS CONOCIDO
«Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos ha…
Palabra sazonada con sal Salmos 45:8
CRISTOCÉNTRICO
«Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos; desde palacios de marfil te …