“Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.” Santiago 1:6
La fe no permite la duda, o tenemos fe o tenemos duda y temor. Recordemos lo que sucedió a Pedro, primero vivió lo sorprendente al caminar sobre las aguas con sólo haber declarado su fe en Jesús, pero cuando vio a su alrededor la fe le falló y comenzó a hundirse, pasó en un momento de lo increíble y sobrenatural a lo esperado y terrenal.
Por eso nosotros debemos cuidar y cultivar la fe, esperando siempre que Dios haga en nuestras vidas lo que le pedimos sin dudar, sino usando la medida de fe que Dios nos dio siendo la fe tanto un fruto del Espíritu como un don de Dios.
Eso significa que Dios nos dio un grado de fe que debemos hacer crecer por medio de la práctica, porque la semilla de mostaza requiere agua y cuidado para convertirse en un árbol, pero también requiere de sol y de vientos para que sus raíces se hagan fuertes y no se muevan ante ninguna dificultad.
Amado Padre, aumenta mi fe, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Génesis 41:40
PORTADORES DE SU AUTORIDAD
«Tú estarás sobre mi casa, y por tu palabra se gobernará todo m…
Palabra sazonada con sal Romanos 11:4
RESPONDERA ÉL
«Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, qu…
Palabra sazonada con sal Juan 18:18
CONFIAR EN ÉL
«Y estaban en pie los siervos y los alguaciles que habían encendido un fuego; …