Palabra sazonada con sal Proverbios 12:25

“La congoja en el corazón del hombre lo abate; mas la buena palabra lo alegra.” Proverbios 12:25
😊 / ☹ Este verso presenta dos sentimientos opuestos, la congoja y la alegría. Veamos primero la congoja, ¿por qué el hombre puede sentirse triste? Existen muchas respuestas a esa pregunta, pero pienso que la principal es cuando estamos alejados de Dios por causa del pecado, porque el hombre puede tener todas las posesiones que desee, casas, carros, negocios, dinero, etc. Pero nada de eso lo satisface, siempre anda buscando algo más, sin darse cuenta que lo que necesita es a Dios.
🌟 La tristeza puede ser originada por Dios cuando somos confrontados por nuestros pecados, leamos lo que dice Pablo en 2 corintios “Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte. Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.”
📒 Con relación al punto de la alegría, no hay mayor alegría que ser salvo, incluso, más allá del poder que nos otorga el Espíritu Santo, cuando los primeros cristianos fueron enviados por Jesús con autoridad sobre las enfermedades, sobre la muerte y sobre los demonios, leamos Lucas 10:17-20 “Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.”
Amado Padre, el pecado produjo en mí la tristeza de estar apartado de Ti, ahora tengo la alegría de que mi nombre está escrito en el libro de la vida, amén.
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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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