«La casa de los impíos será asolada; pero florecerá la tienda de los rectos.» Proverbios 14:11
Los impíos confían en sí mismos o en sus riquezas, ellos no toman en cuenta a Dios y por eso no tienen esa protección que Él nos brinda a los justificados. Esa falta de protección de parte del Eterno hace su casa débil y propensa a ser dañada porque su impiedad atrae la desgracia, no es posible ser neutro en relación a creer en Dios o no, Jesús dijo en Mateo 12:30 «El que no es conmigo, contra mi es; y el que conmigo no recoge, desparrama».
Por el contrario, los que creemos en Jesús y hemos sido justificados por gracia vamos a tener una casa y una vida floreciente porque tenemos a Dios de nuestro lado. Este florecimiento comienza en lo espiritual, en la medida en que buscamos cada día el rostro de Dios por medio de nuestra oración, alabanzas y lectura de la Palabra. La fortaleza que obtenemos en esa búsqueda diaria hace florecer nuestro espíritu, esa fortaleza espiritual nos da el valor para enfrentar cualquier situación con la certeza de que Dios está con nosotros y nada podrá hacernos daño; aun si se presentara situaciones difíciles, vamos a salir airosos y vamos a aprender de ellas si colocamos todo en manos del Altísimo. En Salmos 92:12 y 13 encontramos una promesa muy hermosa respecto a quienes somos fieles a Dios, leamos: «El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Libano. Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán.»
Esta es la diferencia entre quienes no toman en cuenta a Dios para sus vidas y aquellos que tenemos temor de Dios; tener una vida victoriosa y frutífera o llena de derrotas, viviendo entre pecadores y maldad, veamos un par de versículos respecto al temor de Dios, el primero es Proverbios 9:10 «El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.» Y el segundo Proverbios 22:4 «Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.»
Oración: Amado Padre, sé que me harás florecer en todos mis caminos, Tú tienes cuidado de mi en ellos, amén
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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