Palabra sazonada con sal Proverbios 14:28

DIOS ESTÁ CONMIGO

«En la multitud del pueblo está la gloria del rey; y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe.» Proverbios 14:28

Este versículo nos habla literalmente de personas al servicio de un rey o un principe, mientras más personas tenga un rey, más soldados puede tener para la batalla en caso de guerra.

Contrario a lo anterior, en las batallas que libra Dios no es necesario un gran número de personas, sino una fe inquebrantable en que el Todopoderoso pelea a nuestro lado. Ése es el caso de Gedeon, quien debia enfrentar un ejército de unos 15000 soldados, su propio ejército era de unos 22000 soldados, pero Dios le dijo que eran muchos y los fue reduciendo hasta quedar sólo 300 y con esa cantidad le dio la victoria a Gedeón. Lo que el Eterno quería demostrar era que la fuerza no estaba en las personas, sino en Él; la confianza de Gedeón en que Dios le daría la victoria lo llevó a permitir que el Altisimo dirigiera el combate, note que en Jueces 7:20 los soldados dan un grito de guerra: «Y los tres escuadrones tocaron las trompetas, y quebrando los cántaros tomaron en la mano izquierda las teas, y en la derecha las trompetas con que tocaban, y gritaron: ¡Por la espada de Jehová y de Gedeon!» en este grito de guerra colocan primero la espada de Jehová y luego la de Gedeón, primero Dios, luego cualquier otra cosa. Eso les dio la ventaja, entender que primero es Dios, sin importar contra quién luchemos, Él nunca ha sido vencido, no conoce la derrota.

Cuando colocamos primero a Dios en todas nuestras batallas, tenemos la victoria asegurada. Veamos algunos versículos que lo confirman: Romanos 8:31 nos recuerda que no hay nadie que lo pueda derrotar: «¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?». Por su parte, Éxodo 14:14 nos dice: «Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos». Estamos tranquilos porque confiamos en Aquel que nos defiende; también 2 Crónicas 20:15 nos ayuda a esa tranquilidad: «y dijo: Oid, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat». Jehová os dice así: «No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.»

Oración: Amado Padre, entiendo que soy tu hijo, Tú me defenderás de todo aquel que quiera hacerme daño porque estoy a tu cargo. Amén

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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