«El hombre se alegra con la respuesta de su boca; y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!» Proverbios 15:23
Nuestras palabras tienen el poder de traer consuelo y alegría cuando ofrecemos la respuesta acertada en el momento oportuno. Pensémoslo de esta manera: cuando alguien nos comparte una situación difícil, algo que le angustia o le lastima, la palabra de aliento que le brindemos puede marcar toda la diferencia. Puede ser el impulso que le impida hundirse en la desolación o la chispa que le anime a aferrarse a las promesas de Dios, quien ha dicho que peleará nuestras batallas.
Entre las promesas que encontramos en la Biblia está Isaías 41:10: «No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia». Si Él nos da fuerzas, nada habrá que no podamos superar; con Su ayuda obtendremos la victoria que tanto anhelamos, en el campo que sea. Cuando el verso habla de que Dios te va a sustentar con su mano de justicia, se refiere a que en toda situación vas a ver la justicia de Dios obrando a tu favor, porque Él es un juez justo que sabe pagar a cada uno según sus obras.
Solo suelta la palabra que la otra persona necesita escuchar de parte de Dios.
Amado Padre, llevaré Tu palabra de aliento y fortaleza a todo aquel que lo necesita. Amén
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Proverbios 15:23
PALABRA OPORTUNA
«El hombre se alegra con la respuesta de su boca; y la palabra a su tiempo, �…
Palabra sazonada con sal Salmos 46:8
JUSTICIA DIVINA
«Venid, ved las obras de Jehová, que ha puesto asolamientos en la tierra» Sal…
Palabra sazonada con sal Job 29:4
ÉL NOS GUARDA EN COMPLETA PAZ
«Como fui en los días de mi juventud, cuando el favor de Dios …