«Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo.» Romanos 10:13
El invocar el nombre del Señor es no solamente el acto de llamarlo en voz audible, pidiendo Su ayuda o intervención, sino que implica también un acto de fe mediante el cual aceptamos que solo Él puede dar respuesta a lo que estamos pidiendo, porque en nuestras propias fuerzas no lograremos nada.
A la vez, invocamos el nombre de Jesús para depositar en Él toda nuestra confianza. He atravesado muchas situaciones donde he requerido de toda mi fe y confianza para poder seguir adelante, muchas veces sin entender lo que Dios estaba haciendo, por eso puedo decirte que sé lo que se siente cuando ves que no hay luz en el camino, cuando crees que tus recursos no te alcanzan o que lo que estás haciendo no logra el objetivo que buscabas. Es entonces cuando clamas desde lo más profundo de tu corazón, reconociendo que, por tu sumisión, Dios intervendrá a tu favor.
Todo lo anterior quiere decir que cuando dejas todo afán y confías en Dios, proclamas a Jesús como Señor y Salvador, no solamente serás salvo, sino que también tu vida diaria será más tranquila y productiva.
Amado Jesús, invoco Tu nombre para ser salvo. Amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Proverbios 15:31
AMONESTADOS
«El oído que escucha las amonestaciones de la vida, entre los sabios morará.» Pr…
Palabra sazonada con sal Salmos 47:6
CANTEMOS
«Cantad a Dios, cantad; cantad a nuestro Rey, cantad.» Salmos 47:6
A Dios le ag…
Palabra sazonada con sal Job 29:12
POR AMOR
«Porque yo libraba al pobre que clamaba y al huérfano que carecía de ayudador.» Job…