Palabra sazonada con sal Romanos 10:16

SANTIDAD

«Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?» Romanos 10:16

Muchos no creen en el Evangelio ni lo obedecen porque creen que lo que predicamos es mentira o porque prefieren seguir la tradición de la familia de una religión que no exige cambios, sino que es permisiva. Pero sabemos lo que le agrada a Dios por medio de la escritura. Cuando leemos la Biblia, conocemos la voluntad de Dios, y una de las cosas que Él nos exige es la santidad; dice Hebreos 12:14 «Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.»

Dios nos exige ser santos y nos asegura que, sin santidad, no veremos a Dios al partir de este mundo. La santidad no es que una persona nunca haya cometido pecado alguno, sino que, a pesar de cometer pecados, no vive en la inmundicia, porque está alejada de la fuente del pecado.

Veamos cómo es esto: si una persona cometía adulterio, al llegar a los pies de Cristo, se aleja de la persona con la que cometía ese pecado. Ya no vive para ser adúltero, se ha alejado de la fuente del pecado, pero puede cometer algún otro pecado, pero se arrepiente, pide perdón y sigue camino a la santidad.

Amado Padre, ayúdame en mi camino a la santidad, perdona mis pecados y dame fortaleza para alejarme de lo que me hace pecar. Amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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