«Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.» Romanos 8:14
Jesús nos dejó al Espíritu Santo para guiarnos en todas las cosas, Él es nuestro guía por excelencia. Jesús lo plantea de esta manera en Juan 16:13 «Pero cuando venga el Espiritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.» El único requisito para poder ser guiado por el Espíritu Santo es ser hijos de Dios.
Eso me recuerda la primera vez que el pastor me invitó a predicar en la iglesia, me llamó por teléfono y me dijo que me encargara del servicio del domingo, mi respuesta fue que si, que contara conmigo, al colgar el teléfono me dije a mi mismo, ¿qué voy a hacer? Me puse orar y esa misma noche el Espiritu Santo me dio el tema y el texto, comencé a hacer el esquema, pero llegó un momento en que no pude seguir. Me acosté y a las tres de la mañana me despertó el mismo Espiritu Santo y me dio el resto del sermón.
Pero me percaté de que no tenia cómo conectar las dos partes que hasta ese momento tenía, amaneci tratando de resolver, pero no pude. Al llegar la noche oré y me acosté, nuevamente a las tres de la mañana me llamó el Espíritu Santo y me dio el texto para conectar las dos partes del sermón, dormí tranquilo esa noche hasta las tres de la mañana, en la que el Espiritu Santo me llama de nuevo, pero esta vez, al comenzar a orar solo me mostró una palabra «fe». Entendí que debía tener fe en que Él me estaba guiando.
Así como el Espíritu Santo me guio a mi en esa ocasión, asi mismo puede guiarlo a usted, porque Él no hace acepción de personas y si usted ha recibido a Jesús como Señor y Salvador y ha confesado su fe en Él, es un hijo de Dios tal y como lo declara Romanos 10:8-9 «Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.»
Oración
Amado Padre, gracias porque tu Espiritu Santo me guia en todo momento, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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