Palabra sazonada con sal Romanos 8:30

OMNISCIENTE

«Y a los que predestinó, a estos también llamó; y a los que llamó, a estos también justificó; y a los que justificó, a estos también glorifico» Romanos 8:30

Este verso nos trae varias condiciones que tenemos en Cristo Jesús. Habla de predestinación, llamamiento, justificación y glorificación de los hijos de Dios, vamos a ver más de cerca cada una de estas condiciones que tenemos los cristianos. En primer lugar, dice que nos predestinó; esto no se refiere a que al nacer Dios otorga la salvación a unos y a otros, no, esto habla en realidad de que cuando aceptamos a Jesús como Señor y Salvador, estamos predestinados a ser sus testigos por medio de lo que Él hace en nosotros. Dios no hace acepción de personas, Él ofrece la salvación para todos, el asunto es que no todos la aceptamos. Lo segundo que nos habla es de un llamamiento; como cristianos estamos llamados a lo que llamamos la gran comisión mencionada en Mateo 28:19-20 «Por tanto, id, y haced discipulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.»

En cuanto a la justificación, se trata de ser declarados inocentes a pesar de ser culpables, se trata del perdón de nuestros pecados por gracia y misericordia de Dios y no porque hayamos sido merecedores de ese perdón. Por su parte, la glorificación es lo que experimentaremos en nuestros cuerpos durante el arrebatamiento de la iglesia, que Pablo lo describe en 1 Corintios 15:51-53 «he aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad».

Todas estas son promesas de parte de Dios para quienes le creemos y le recibamos como Señor y Salvador de nuestras vidas. Hay un precio que pagar, creer con todo el corazón que Jesús ha resucitado y confesar con nuestros labios que Él es el Señor.

Oración: Amado Padre, confío en que tu Espíritu Santo me mostrará todo lo que esté sucediendo en la iglesia, dame la sabiduría para corregir lo que sea necesario, amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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