«Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios, que tiene misericordia.» Romanos 9:16
La misericordia lleva a Dios a perdonar nuestros pecados, dejarlos atrás en lugar de ser castigados merecidamente por nuestra desobediencia; eso incluye el ser restaurado.
La restauración, en el caso de los hijos de Dios, tiene que ver con que se nos devuelva nuestra condición de hijos, con todos los beneficios que ello implica. Jesús nos dejó la parábola del hijo pródigo para demostrarnos la misericordia de Dios muy bien explicada. Voy a hacer un recuento de lo dicho en Lucas 15, el hijo menor le pide al padre que le entregue su herencia, el padre no se opone y se la entrega, el hijo se va a un sitio lejano donde gasta todo el dinero en bebidas y con amigos. Cuando se le termina el dinero busca trabajo como apacentador de cerdos, pero su estado de miseria era tal, que aun deseaba comer lo que comían los cerdos. Arrepentido del pecado que había cometido, vuelve a su padre, pensando que este podía perdonarlo y recibirlo, aunque fuera como siervo, pero al regresar, el padre lo perdona, lo hace bañar para quitarle la podredumbre y lo hace vestir como debía estar un hijo suyo.
Eso es lo que hace Dios en su infinita misericordia, sabe que le hemos fallado, que preferimos darle la espalda y revolvernos en la inmundicia del mundo, pero cuando nos arrepentimos, Él nos lava para que no quede en nosotros ni siquiera el olor del pecado, luego nos viste con ropas dignas y nos da el lugar que nunca debimos dejar como hijos suyos, esto es justo lo que encontramos también en Zacarías 3, donde el Señor manda a los ángeles a lavar al sumo sacerdote Josué, le quita las ropas inmundas y le coloca ropas nuevas y una mitra nueva, significando que lo restituye en su labor como sacerdote. Eso es lo que significa ser restaurados como hijos de Dios, sin importar nuestro pecado, sino la misericordia de Dios.
Oración: Amado Padre, perdóname si he cometido algún pecado que me haya destituido de tu amor, restáurame con vestiduras nuevas y con la corona que antes tuve como hijo tuyo Amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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