«¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?» Romanos 9:21
En la Biblia se hace mención varias veces a Dios como el alfarero y a nosotros como barro, de hecho, recuerdo ahora la primera oración que hice en mi vida, sin conocer esa relación que aparece en la Biblia entre Dios, nosotros y el barro, le dije al Eterno: «soy barro en Tus manos, moldéame como Tú quieras».
Hoy en día, con más conocimiento en las cosas de Dios puedo traer a colación el versículo de Jeremías 18:6: «¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel». Aunque este verso está referido al pueblo de Israel, es perfectamente aplicable a usted y a mi; para que el Todopoderoso pueda hacer de alguien una vasija, es necesario que le agregue agua según necesite, lo amase y le quite las piedrecillas que puedan estar evitando una superficie lisa, luego le da la forma que desea y lo hace pasar por fuego para endurecerlo y que sea útil.
El agua es la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas, Él nos dará la textura que necesitemos, en el proceso de amasado Dios hará que cada parte de nosotros se una al Espíritu Santo de tal forma, que no podamos hacer nada sin Él, luego viene el amasado, que son esas situaciones que vivimos donde nos hacemos cada vez más uno con Él, durante ese proceso va a sacar de nosotros lo que le estorba como puede ser los malos hábitos, orgullo, rebeldía, falta de amor, entre otros, para poder llegar a ser completamente lisos, sin arrugas. Una vez que tenemos forma dentro de lo que el Altisimo ha determinado, nos hace pasar por situaciones de aprendizaje como personas a nuestro alrededor que son dificiles de amar, para aprender amor, personas que nos traicionen para aprender a perdonar y cosas similares. Una vez que hemos pasado estas pruebas, estamos listos para ser útiles al Omnipotente.
Oración: Amado Padre, soy barro en Tus manos, moldéame como Tú quieras. Amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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