Palabra sazonada con sal Romanos 9:31

HIJOS

«mas Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó.» Romanos 9:31

La mayoría del pueblo de Israel no alcanzó la salvación por gracia porque no creyeron en Jesús, sus líderes prefirieron seguir viviendo en la seguridad de lo conocido, seguir con sus costumbres y tradiciones basadas en rituales y ceremonias. Estos rituales y ceremonias suelen cohesionar a los pueblos reforzando su identidad social, quizás por eso han prevalecido hasta ahora.

Jesús vino a traernos una nueva forma de relacionarnos con Dios, no basada en ceremonias, sino en una relación de amistad cercana; no nos acercamos a Dios por fórmulas y religiosidad, sino que le hablamos como se habla a un amigo. Una de las frases más significativas a mi parecer está en Juan 15:15: «Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oi de mi Padre, os las he dado a conocer.» Antes de esto, la relación con Dios era de siervo a Señor, hoy es una relación de amistad, y más allá de eso, Él nos ha adoptado como hijos. A todo lo anterior se refirió el apóstol Juan en 1:11 y 13 cuando dijo «A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.» Jesús vino a su pueblo y el pueblo no lo recibió, pero aquellos que sí lo hemos recibido hemos sido adoptados por Él. Como hijos somos herederos de la salvación y de la gloria de Dios, eso lo encontramos en Romanos 8:16-17 «El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.»

Oración: Amado Padre, te doy gracias por haberme adoptado en tu infinito amor, ahora soy tu hijo y Tú tienes total cuidado de mí. Amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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