«Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, por los siglos de los siglos. Amén y Amén» Salmos 41:13
Cuando bendecimos a Dios estamos reconociendo su grandeza, estamos agradeciendo lo que Él ha hecho por nosotros y dándole un lugar sublime y superior, reconociendo que todo lo que tenemos depende de Él y no de nosotros.
Reconocer la grandeza de Dios tiene que ver con entender que Él es el creador de todas las cosas, que por su palabra fue creado todo lo que vemos y lo que no podemos ver; eso lo encontramos en Hebreos 11:3 «Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.» Esa grandeza la señala el rey David cuando le pide al pueblo que traiga ofrendas para erigir el templo. Podemos leer en 1 Crónicas 29:11 y 12 «Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas, sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos.» Por otra parte, estamos muy agradecidos de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, para comenzar, nos dio a Jesús para que seamos salvos y podamos acercarnos a Él, nos perdonó nuestros pecados y nos ha dado el sustento diario. No olvidemos lo que nos enseña Juan 3:16 «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.» Encontramos, además, en Salmos 28:7 «Jehová es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré.» Así que tenemos la salvación por una parte y la protección por otra, de alli el profundo agradecimiento.
Por todo lo anterior es que bendecimos el nombre de Jehová, exaltamos su grandeza, grande y poderoso es nuestro Dios, digno de toda alabanza y adoración.
Oración: Amado Padre, solo Tú eres digno de toda alabanza, mi corazón se alegra en Ti y en tu poder, amén
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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