Palabra sazonada con sal Salmos 41:5

«Mis enemigos dicen mal de mi, preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre?! Salmos 41:5

Los enemigos del rey David le deseaban la muerte, el era demasiado imponente como para que lo atacaran de frente, por eso se conformaban con enviarle palabras de maldición para que su nombre, es decir, su memoria y todo lo que había hecho, desapareciera.

Podemos decir que eso mismo es lo que el enemigo de nuestras almas quiere hacer con nosotros, que desaparezcamos y no haya memoria de todas las cosas que Dios ha hecho por medio de nosotros, el testimonio de vida y el impacto en todas personas que Él ha causado. Pero las cosas de Dios no pueden ser destruidas por el enemigo, una vez que Él nos ha dado una bendición, no hay nada que pueda deshacerla, cuando El llega a nuestras vidas todo cambia, el pecado del pasado sencillamente desaparece, los malos deseos, las mentiras, los robos, adulterios, etc. Lo que hasta ese momento nos estaba matando para hacer desparecer nuestra memoria es sustituido por lo eterno, Jesús lo plantea en Juan 5:24 «De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna;

no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.» Esto es lo planteado en efesios 2:1-2 «Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espiritu que ahora opera en los hijos de desobediencia»

De esa manera tenemos que vivir esta nueva vida en Cristo, no temiendo al enemigo, porque ya está vencido, sino creyendo las palabras de vida que Jesús nos dejó y presentarlas a otros, lo que hagamos por otras personas va a trascender, alguien me presentó a Jesucristo hace 16 años y por misericordia de Dios le he presentado a Jesús a muchas otras personas y estas a otras, de tal manera que Jesús ha sido glorificado en una gran cantidad de personas. Ahora lo animo, haga que su memoria trascienda por medio de compartir las Buenas Nuevas de salvación.

Oración

Amado Padre, no moriré, sino que viviré para ver cómo tu reino se expande, amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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