«Has vendido de balde a tu pueblo y ningún provecho has ganado con su precio.» Salmos 44:12
El autor de este salmo dice que Dios vendió al pueblo de Israel sin sacar provecho de su precio; se queja de que el Eterno no obtiene nada al permitir que los enemigos hagan escarnio de Israel. Esto quizá pueda ser cierto a los ojos simples de un ser humano, pero a los ojos de Aquel que todo lo ve, está mucho más allá del momento. El pueblo habÃa dado la espalda a Dios y ahora venÃa delante de Él a quejarse por lo que vivian, pero, en su infinita sabidurÃa, el Eterno permitió esto para que ellos pudieran corregir su camino y volverse a Él.
Cuando el Todopoderoso permite que usted y yo pasemos por situaciones difÃciles luego de haberle dado la espalda no es una forma de venganza, solamente nos está mostrando lo mal que nos va cuando salimos de su cobertura y decidimos avanzar sin su dirección. Un claro ejemplo de esto es lo sucedido con Pedro; recordemos que él negó conocer a Jesús durante el tiempo que este estuvo en casa del sumo sacerdote, tal y como Jesús se lo habÃa profetizado. Luego de esto, Pedro se alejó y lloró, según leemos en Mateo 26:75: «Y Pedro se acordó de la palabra de Jesús que le habÃa dicho: «Antes que cante el gallo, tú me negarás tres veces’. Y saliendo fuera, lloró amargamente.» Ese llanto era de arrepentimiento genuino. Después de esto, Pedro fue restaurado. Por cada negación recibió una pregunta de parte de Jesús de si lo amaba, según leemos en Juan 21:17: «Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: «Apacienta mis ovejas»
Esto mismo puede sucederle a cualquiera que haya dado la espalda a Jesús, se arrepienta y quiera ser restaurado, y también es la diferencia con Judas, porque este tuvo remordimiento de conciencia, pero no arrepentimiento
Oración: Amado Padre, si te he fallado, vengo ahora arrepentido, por favor ayúdame a ser restaurado como hijo Tuyo. Amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabidurÃa y entendimiento. …
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