«Cada día mi vergüenza está delante de mi, y la confusión de mi rostro me cubre» Salmos 44:15
La vergüenza viene cuando pensamos que hemos hecho algo que puede causar un juicio negativo por parte de otros por no cumplir con las expectativas de estas personas. La confusión de rostro suele relacionarse con la vergüenza que se siente al haberle fallado a Dios.
La persona que le falla a Dios conscientemente no siente confusión de rostro, porque no le interesa mantener la relación con Dios, este tipo de personas suele colocar por encima de su relación con el Eterno alguna otra cosa como una relación intima con personas que no convienen, el amor al dinero, el trabajo o cualquier otra cosa, por eso no tiene vergüenza de fallarle a Dios, y, probablemente, ni siquiera de percata de ello.
Por su parte, los que tenemos temor de Dios solemos sentir mucha vergüenza delante de Él cuando pecamos, porque no queremos fallarle, sino que queremos ser santos en todo tiempo. Aquí quiero introducir una idea. Los cristianos somos santos que pecamos, porque la palabra santo significa apartado, en este caso, apartados del pecado y apartados para Dios. Sobre esto habla 1 Pedro 1:14-16: «Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Cuando estamos apartados del pecado es cuando no vivimos en él, ya no somos esclavos del pecado, dejamos atrás las cosas que no le agradan a Dios; pero si cometemos un pecado, vamos al Padre para pedir perdón, según nos dice 1 Juan 2:1 «Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.»
Oración: Amado Padre, soy santo porque Tú lo eres y cuando peco me avergüenzo y vengo a Ti a pedirte perdón para seguir adelante. Amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
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