“Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos, porque con ellos me has vivificado.” Salmos 119:93
Los mandamientos de Dios no son una carga, dice 1 Juan 5:3 “En esto consiste el amor a Dios: en que obedezcamos sus mandamientos. Y estos no son difíciles de cumplir.”
Esto se hace muy evidente si prestamos especial atención a lo que dijo Jesús cuando le pidieron que dijera cuál era el mandamiento mayor, cuando dijo en Mateo 22:37-39 “Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”
Si amamos a Dios con todo el corazón no quedará espacio para amar las cosas que se oponen a Él, y eso nos llevará a amar a nuestro prójimo como si se tratara de nosotros mismos, si hiciésemos esto no habría odios, robos, ni ningún otro tipo de daño entre los hombres y ciertamente seria añadida vida a nuestra vida.
Efesios 2:5 “aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)” y añade Juan 5:24 “En verdad, en verdad os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no viene a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida”
Amado Dios, tus mandamientos seguiré para tener vida en mi vida, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Génesis 41:29
BENDECIDOS
«He aquí vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto.» Géne…
Palabra sazonada con sal Romanos 10:15
PROCLAMEMOS LA PAZ
«¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán h…
Palabra sazonada con sal Juan 18:8
ÉL NOS DEFIENDE
«Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy; pues si me buscáis a mí, dejad …