Palabra sazonada con sal Job 13:28

“Y mi cuerpo se va gastando como de carcoma, como vestido que roe la polilla.” Job 13:28

Inevitablemente todos vamos a envejecer, la fuerza de la juventud irá disminuyendo y al mirar atrás quedará el legado que podamos dejar a nuestros hijos y nietos.

¡Hagamos que ese legado valga la pena¡, no estoy hablando de bienes materiales y riquezas, lo cual no esta mal que proveamos, sino de las cosas espirituales, que son las que permanecen, leemos en Mateo 6:19-21 “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”

Esto no quiere decir que no trabajemos para dar sostenimiento a la familia, El punto es sembrar en el Reino, por medio de nuestras ofrendas y diezmos, para sostener la obra de Dios, sin dejar de proveer para la familia, porque dice 1 Timoteo 5:8

“porque si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, niega la fe y es peor que un incrédulo” y Proverbios 3:22 “El hombre honrado deja herencia a sus nietos, pero la riqueza de los pecadores está reservada para el justo.”

Amado Padre, de lo mucho que me das yo compartiré con mi prójimo y no faltará mi diezmo y ofrenda para tu Obra, amén.

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Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

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