Palabra sazonada con sal Salmos 24:46

“Y bajó prontamente su cántaro de encima de sí, y dijo: Bebe, y también a tus camellos daré de beber. Y bebí, y dio también de beber a mis camellos.” Salmos 24:46
El siervo de Abraham venía de recorrer un largo camino en zonas de escasa agua y mucho calor, por eso para él era tan importante el beber agua fresca y recobrar sus fuerzas.
Asimismo, nosotros cuando estamos cansados del largo camino que es la vida misma, necesitamos beber del agua fresca que nos da Jesucristo, leemos en Juan 4:13 y 14 “Respondió Jesús y le dijo: Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed, pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna”.
Note que Jesús promete dos cosas, primero que al beber del agua que Él ofrece no tendremos nuevamente sed, esto se refiere a la llenura del Espíritu Santo, que calma la sed de conocer a Dios y en segundo lugar promete que nosotros mismos seremos fuente de esa agua para otros y eso se hace realidad cuando compartimos el Evangelio del Reino con quienes no conocen a Jesucristo.
Amado Jesús, recibo de tu fuente de vida eterna y compartiré esa agua con otros, amén.

Comparte este artículo

Bladimir Sabas Sánchez Cedeño

es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …

Sigue leyendo

LA PALABRA RESPALDADA
«E Isaías dice resueltamente: Fui hallado de los que no me buscaban; me…

NO POR TRADICIÓN
«y le llevaron primeramente a Anás; porque era suegro de Caifás, que era s…

PALABRA OPORTUNA
«El hombre se alegra con la respuesta de su boca; y la palabra a su tiempo, �…