“¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarte, Salvación mía y Dios mío” Salmos 42:11
El estar abatidos es sentirse que se ha caído al suelo, después de haber estado de pie; esto causa desánimo al ver que hemos disminuido nuestra posición con respecto al estado anterior.
Pero el salmista dice acá que no debemos sentirnos así, porque nuestra esperanza está en Dios, esperar en Él es entender que el tiempo no ha terminado para hacer lo que queremos, esperar en Dios es confiar en que Él es nuestra salvación, Él vendrá a nuestro auxilio justo en el momento en que pensamos que ya no hay ya nada que hacer.
Cuando Pedro caminó sobre el agua y luego comenzó a hundirse, clamó a Jesús y fue salvado en el momento más desesperante, leemos en Mateo 14:30 y 31” Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”.
Amado Jesús, sé que no dejarás abatida mi alma, tu mano poderosa me asirá y me levantará de nuevo, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Romanos 10:6
POR LA FE
«Pero la justicia que es por la fe dice así: No digas en tu corazón: ¿Quién subi…
Palabra sazonada con sal Juan 17:25
LO HEMOS CONOCIDO
«Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos ha…
Palabra sazonada con sal Salmos 45:8
CRISTOCÉNTRICO
«Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos; desde palacios de marfil te …