«El escarnecedor no ama al que le reprende, ni se junta con los sabios.» Proverbios 15:12
Para comprender mejor este versículo, primero definamos qué es un escarnecedor. Se trata de una persona que se burla de las cosas de Dios, rechaza la sabiduría y desprecia la corrección; además, se caracteriza por su arrogancia y soberbia.
Debido a esta actitud, el escarnecedor no acepta la reprensión. Su orgullo le impide reconocer sus errores, pues se considera superior a los demás. En su forma de ver las cosas, la corrección no busca edificar, sino señalar fallas para hacer sentir inferior a otro.
En contraste, una persona sincera y honesta corrige con amor, buscando el crecimiento del otro. Su intención es ayudar a que quien recibe la reprensión reconozca su error, cambie su camino y mejore su carácter o desempeño.
Esto nos ayuda a entender lo que dice Proverbios 3:11-12: «Hijo mío, no rechaces la disciplina del Señor ni aborrezcas Su reprensión, porque el Señor ama a quien reprende, como un padre al hijo en quien se deleita».
Cuando Dios nos corrige, lo hace por amor, para guiarnos de regreso a Sus caminos. Él conoce nuestra debilidad y sabe que podemos desviarnos. Así como un pastor cuida de sus ovejas para que no se pierdan, Dios también nos corrige para protegernos y dirigirnos.
Amado Padre, no seré arrogante, recibo Tu corrección, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Romanos 10:10
JUSTICIA Y FE
«Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para…
Palabra sazonada con sal Juan 18:3
CUIDAR LAS COMPAÑÍAS
«Judas, pues, tomando una compañía de soldados, y alguaciles de los p…
Palabra sazonada con sal Proverbios 15:13
REFLEJO DEL ALMA
«El corazón alegre hermosea el rostro; mas por el dolor del corazón el esp�…