«¿Por qué escondes tu rostro, y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?» Salmos 44:24
Dios nunca nos deja, ni nos abandona; menos aún va a esconder Su rostro de nosotros o a desestimar nuestra aflicción. Somos nosotros los que podemos llegar a darle la espalda a Él, somos nosotros los que podemos negarnos a hacer Su voluntad y querer hacer uso de nuestro libre albedrío para alejarnos de Él.
El libre albedrío no es más que la potestad que Dios ha puesto en nosotros para tomar decisiones sobre seguirlo o no; es la libertad que tenemos para escoger entre la vida y la muerte, teniendo entendido que, al escoger, también nos hacemos responsables de las consecuencias. De esto nos habla Deuteronomio 30:19 «Al cielo y a la tierra pongo hoy como testigos contra vosotros de que he puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida para que vivas, tú y tu descendencia,» Note que El Eterno no nos obliga a seguirlo y obedecerlo, eso lo hacemos desde nuestro corazón, Él puede tener planes sublimes con nosotros, pero la decisión es nuestra, Él no quiere autómatas que hagan las cosas sin razonar, sino que, lo que sea que decidamos hacer, sea llevados por nuestra convicción, por el amor hacia Él.
La buena noticia es que si nosotros decidimos rendir nuestra voluntad a Dios, Él nos hará tomar las mejores decisiones, muchas veces pensamos que algo es bueno para nosotros y lo pedimos de corazón a Dios, pero si Él tiene algo mejor, es preferible Sus planes que los nuestros. Si le damos la espalda, debemos entender que tendremos consecuencias, muchas veces poco agradables; pero si nos mantenemos bajo su cobertura, tendremos cumplimiento de la promesa de Salmos 91:1: «El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.»
Oración: Amado Padre, rindo mi voluntad a la Tuya, hágase Tu voluntad en mi vida como en el cielo, amén.
es un reconocido profeta de la fe cristiana, quien ha dedicado gran parte de su vida al estudio de la palabra de Dios. Con una formación académica en el Seminario Evangélico Pentecostal de las Asambleas de Dios de Venezuela, ha adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para predicar y enseñar la palabra de Dios con sabiduría y entendimiento. …
Palabra sazonada con sal Juan 18:5
DEIDAD DE JESÚS
«Le respondieron: A Jesús nazareno. Jesús les dijo: Yo soy. Y estaba tambi�…
Palabra sazonada con sal Proverbios 15:15
CONSUELO AL AFLIGIDO
«Todos los días del afligido son difíciles; mas el de corazón contento…
Palabra sazonada con sal Salmos 45:16
NUESTROS HIJOS HEREDAN
«En lugar de tus padres serán tus hijos, a quienes harás príncipes e…